El final de Jurassic World: El renacer ha dejado a los espectadores boquiabiertos tras la inesperada reaparición de un personaje que parecía haber encontrado su final. Lo curioso es que, en un principio, el protagonista no iba a regresar, pero una modificación en el guion cambió radicalmente su destino, generando una mezcla de sorpresa y alivio entre los fans.
¡Momentos de tensión!
En uno de los picos de tensión de la película, los personajes son acechados por el D-rex, un dinosaurio mutante aterrador. El caos se desata cuando Duncan (interpretado por Mahershala Ali) se da cuenta de que el monstruoso ser se siente atraído por la luz. Con valentía, enciende una bengala y se aleja de sus compañeros, diciéndoles a Zora (Scarlett Johansson) y al resto que escapen de la isla sin él, saltando al agua.
En ese momento, Duncan parece aceptar que ha llegado su hora, dispuesto a enfrentarse a lo inevitable cuando el D-rex lo acorrala.
Cambios en el guion
Cuando la luz de su bengala se apaga, tanto los espectadores como los personajes en pantalla asumen que su historia ha llegado a su fin. Pero, en un giro sorprendente, Duncan lanza otra bengala al cielo antes de ser demasiado tarde, permitiendo que lo rescaten. Sin embargo, la película deja en el aire el cómo sobrevivió a su encuentro con la bestia, un aspecto que ha dejado a muchos intrigados.
En una conversación reveladora con Screen Rant, el director Gareth Edwards confesó que, en un principio, Duncan estaba destinado a morir en el guion original de David Koepp. Ali debía ser sacrificado por el D-rex, pero el estudio decidió darle una segunda oportunidad. “Cuando empezamos, estaba claro que moría y aceptamos esa narrativa.
Pero luego, el estudio propuso grabar otra versión en la que sobreviviera. Eso me hizo pensar profundamente sobre cómo hacerlo con elegancia”, relató.
¿Manipulación o magia narrativa? Así se planeó su sorpresiva salvación
Edwards compartió que, al darse cuenta de que Duncan iba a sobrevivir, sintió la presión de hacerlo de tal manera que la audiencia no se sintiera manipulada. “Quería que la historia tuviera sentido y que todo fluyera. Entonces me planteé:¿Cómo vamos a lograrlo? Y comencé a visualizar un desenlace que me parecía satisfactorio”, añadió.
El director explicó que, dado que Duncan originalmente iba a morir, los diálogos previos a su encuentro con el D-rex estaban cargados de una fatalidad premonitoria. “Los pequeños detalles que decidimos incluir hacían que el público pensara que no volvería, como esas últimas palabras a tu mejor amiga antes de partir”, confiesa Edwards, quien sintió que esto podría ser percibido como una traición por parte de la audiencia.
Un giro que recuerda a E.T. y al legado de Jurassic Park
Haciendo eco de sus propios recuerdos cinematográficos, Edwards hizo referencia a E.T., donde la muerte del extraterrestre genera una angustia palpable. “Cuando E.T. regresa, sientes una explosión de alegría. Es un giro que no te deja con un mal sabor de boca”, argumentó.
La supervivencia de Duncan resuena con un giro similar ya visto en Jurassic Park II. En la tercera entrega, Billy parece morir tras salvar al joven Eric de un ataque de dinosaurios.
Al final, se revela que Billy fue salvado por marines, un desenlace que, al igual que en el caso de Duncan, jugó con las expectativas de la audiencia.
Este tipo de giros argumentales, aunque polémicos, vuelven a abrir la discusión sobre la narrativa en las franquicias de películas de aventuras y el deseo de mantener a los personajes que han capturado nuestros corazones.







































